12 Comentarios
Avatar de User
Avatar de Ignacio Sainz de Medrano

Hola Daniel.

Increíble tu artículo. Parece un manifiesto fundacional.

Algunas de las cosas que comentas ya están pasando en EE.UU. Su economía no ha caído en recesión en 2025, pero solo porque gran parte de la inversión y la producción se ha dedicado a centros de datos y generación de electricidad. Casi todos los demás indicadores (inflación, empleo, riesgo de pobreza) han empeorado. No es que vaya a pasar: ya está ocurriendo, el capital ya ha elegido. Y el Estado no solamente ha dado un paso atrás: es que ha sido "ocupado" por las tecnológicas.

Creo que hay dos cosas que desbloquear, si verdaderamente queremos un Estado emprendedor.

En primer lugar, un cambio político que, si bien no se atisba aún, es ineludible. Nuestros sistemas de representación encarnan modelos de funcionamiento obsoletos, basados en incentivos a corto plazo que eran funcionales hace veinte años, pero ya no. Ese cambio puede venir por una re-construcción (y lo escribo con guion) del sistema representativo que nos lleve de vuelta a lo democrático, o a sistemas autoritarios a la china o a la norteamericana. No hace falta decir por cuál me decanto, pero la dificultad es máxima. Quizá haya que pasar por un sarampión para que la sociedad decida extirpar la enfermedad, pero vaya usted a saber.

En segundo, la verdadera abundancia de energía barata. Pudiera ser que apareciese un cisne negro en los próximos veinte o treinta años que nos ofreciese energía ilimitada y casi gratis (sí, hablo de la fusión fría). Sin romper la restricción de la escasez, es cierto que el capital, si puede elegir, optará por lo rápido, es decir, la IA. ¿Tenemos ese tiempo?

Por último, no olvidemos una opción, casi tragicómica: la IA es un bluff, y jamás alcanza los límites que nos promete superar. No lo descartemos.

Enhorabuena por esta serie de artículos, si los vas juntando te sale un superventas.

Avatar de Francisco Alcoba

Hola Ignacio, gracias por el comentario, muy sugerente.

Estoy bastante de acuerdo en el diagnóstico institucional que haces: el capital se mueve rápido, el Estado llega tarde y los incentivos políticos actuales no están pensados para planificar a largo plazo. Eso ya es un problema serio por sí mismo.

Donde discrepo es en la hipótesis final del “bluff”. Incluso si la IA no alcanzara los límites más ambiciosos que algunos prometen, el umbral relevante ya se ha superado. El impacto actual en productividad, automatización de trabajo intelectual y reorganización del capital es real y no reversible.

Por eso creo que la cuestión clave no es si la IA llegará “hasta el final”, sino qué hacemos con el shock que ya ha producido. Dudar de su techo futuro puede ser legítimo, pero no cambia la necesidad inmediata de repensar instituciones, redistribución y prioridades públicas.

Dicho de otro modo: aunque mañana se estancase, el problema político seguiría exactamente ahí.

Avatar de Juan Dominguez

Muy buen artículo, y muy bien documentado, pero creo que hay un factor que no estás valorando del todo: la posibilidad real de que la energía, que señalas con razón como la clave de bóveda, se abarate hasta dejar de ser el gran cuello de botella. No sería un giro político, sino un salto científico y tecnológico, coherente con todo el crecimiento anterior.

El límite del crecimiento se anuncia desde mediados del siglo XIX y, hasta ahora, siempre ha sido desplazado por cambios tecnológicos mayores. Desde 1850 el crecimiento no se ha frenado, se ha acelerado.

Si la energía entra en una dinámica de coste marginal tendente a cero, buena parte del conflicto entre abundancia material y abundancia digital se diluye. Y aquí discrepo más claramente: esos saltos no los ha producido un Estado cada vez más grande y, en cierto sentido, ilimitado e ingobernable, sino ecosistemas abiertos donde la innovación corre más rápido que la regulación. El Estado fagocitador tiende a congelar el presente.

A esto se suma un riesgo simétrico: empresas tecnológicas de tamaño casi estatal, capaces de concentrar recursos y poder sin control democrático real. El problema no es elegir entre Estado o mercado, sino evitar que ambos crezcan sin límite.

El peligro no es la IA ni la energía, sino intentar gobernar el futuro con estructuras pensadas para administrar la escasez del pasado. Todo ello, además, queda atravesado por dos incógnitas difíciles de gestionar: el decrecimiento demográfico, ya no exclusivo de las economías desarrolladas, y el cambio climático, como variable de enorme impacto y predicción incierta.

Avatar de Francisco Alcoba

Tu comentario me parece muy sensato y centrado, sobre todo porque abre escenarios posibles sin convertirlos en consignas ni en dilemas cerrados. Dos matices para empujarlo un poco más.

Incluso si la energía se abarata de forma drástica, no desaparece la política: la red, el suelo, el agua, la localización y las externalidades siguen siendo finitas, y la cuestión distributiva sigue ahí. La energía barata puede diluir el conflicto entre abundancia material y digital, pero también puede acelerar la concentración si no hay reglas claras para orientar prioridades.

Y sobre los “ecosistemas abiertos”: es cierto que la innovación suele correr más rápido que la regulación, pero muchos de los grandes saltos históricos combinaron mercado con Estado en su versión menos visible: investigación pública, compra pública, estándares e infraestructuras comunes. El problema no es elegir entre Estado o mercado, sino dotar a ambos de límites y capacidad, evitando tanto la parálisis como la captura.

En el fondo, el núcleo sigue siendo el mismo: estamos intentando gobernar un mundo de abundancia potencial con instituciones pensadas para administrar escasez pasada. La discusión decisiva ya no es si habrá un salto tecnológico, sino qué instrumentos tendremos para que ese salto no se traduzca en concentración de poder.

Avatar de Nacho

Muy buen articulo. Gracias!

Me voy a permitir ser algo optimista en relación a la energía.

Nuestro país se encuentra en un buen punto de partida en cuanto a generación energética. Las renovables han avanzado a buen nivel y debería ser nuestra apuesta mas decidida, debido a las condiciones naturales que disfrutamos. Han de venir acompañadas de una mejora radical en las redes de distribución y una política agresiva en la construcción de almacenamiento.

Habrá que sumarle, al menos durante un plazo medio, una generación no renovable que creo debiera ir por la vía nuclear. Quizá la menos mala de las alternativas. Preferentemente manteniendo las centrales actuales mientras acabamos de amortizarlas.

Por suerte o desgracia no parece que la UE vaya a participar del gran desarrollo de centros de datos. y lo que es peor, del desarrollo de modelos de lenguaje propios. Esto nos perjudicara de muchas maneras, pero nos librará de dedicar recursos energéticos y ambientales (agua) a la construcción de esa infraestructura.

Esto no quiere decir que luego se lleven a cabo las políticas que señalas. Pero le restará la excusa para no hacerlo

Avatar de Gonzalo Martin

Mi respuesta rápida tras haber vivido en la era de las post autarquía, la primera crisis del petróleo y las siguientes, la de Reagan y Thatcher, la caída del Muro de Berlín, la Tercera Vía y, en fin, lo de hoy: de modo periódico se vuelve a descubrir que la libertad de comerciar es la que genera los incentivos para todo lo demás y que señores sentados en despachos gubernamentales repletos de buenas intenciones pretendiendo solucionar la vida privada (no te cuento cuando son malas) fracasan una y otra vez en sus promesas de bienestar absoluto. Eso sí, el primer y más notorio autoengaño es el del votante. Las políticas de oferta son, en líneas generales, lo que defendían a los que se llamó neoliberales (ahora "neoliberalismo" es un término usado por desconocedores y equivalente a fascismo) y neocons. En fin.

Avatar de Roberto

Muy interesante 😃. Lo incluimos en el diario 📰 de Substack en español?

Avatar de Adrián

Discrepo con la preocupación por el uso del suelo. Aunque se libere el suelo de las ciudades... Sería irracional comprarlo para la energía de la IA, o sus bases de datos. Es un suelo caro, y la energía es extremadame fácil de transportar (así como los datos). Sí necesitas mucho terreno para la IA, lo lógico es ir a zonas donde esté muy disponible y, a la vez, sea muy barato (todo lo contrario a las zonas donde se demanda mucha vivienda).

Por otro lado, ¿Alguien ha leído "Ciudad" de C. Simak? Igual que en la novela, pienso que seguir amontonados en las ciudades también es un sobreesfuerzo caro e irracional. Cómo pienso que la tecnología ( y la IA más todavía), va a facilitar el teletrabajo, en mi opinión, el estado ideal en el futuro es que cada persona tenga su casa en el campo y su trozo de tierra. Los progresos en transporte barato y el teletrabajo lo van a hacer cada vez más posible. Yo ya lo he hecho, y se lo recomiendo a todo el mundo. Barato, tranquilo, feliz para los niños y los mayores, míl veces más sano... Quizá haya que conseguir instaurar un buen cambio de perspectiva si queremos solucionar el problema de la vivienda (teniendo casi toda España vacía y tantas opciones ahora de casas baratas y prefabricadas) con 100.000 es una locura dónde se puede vivir... A y a 10 minutos de la urbe.

Avatar de 10sigma

La IA y la robótica reducirán los puestos de trabajo. Esa debe de ser la preocupación del estado, repartir el empleo que quede haciendo que la gente trabaje menos horas y garantizar una renta básica. Las dos cosas permitirán que le gente viva fuera de las ciudades. Ya ha hay 3 millones de casas vacías construidas en la pueblos, no hace falta construirlas de nuevo.

Hace falta crear las infraestructuras, los servicios y el "sistema" para sacar a la gente de las megaciudades, que es donde el problema de la vivienda es irresoluble.