La vida madrugó pero no volvió a hacer nada interesante durante mucho tiempo. Hace unos 3.800 millones de años, probablemente en las inmediaciones de alguna fumarola hidrotermal, apareció el primer organismo unicelular. ¿De la nada? Parece llamativo que después de que la biología, de la mano de Louis Pasteur, rechazara tras muchos siglos la teoría de la generación espontánea o abiogénesis —para defender que todo ser vivo procede necesariamente de otro—, parezca retomarla ahora, con sonrojo, para dar cuenta del primero de ellos. Y sin embargo, el origen de la vida no es el gran misterio que a vece se da a entender, sino que la vida emerge, quizás casi inevitablemente del giro de nuestro globo. La vida no pudo resistirse al encanto de la termodinámica.
¿Cómo era aquel LUCA (Last Universal Common Ancestor)? Para fotografiarlo podemos superponer las características que comparte toda la vida de nuestro planeta —salvo los virus, que no están vivos exactamente—. Así LUCA debía estar hecho de …



